ir al contenido de la pagina ir al indice del website

 

Sermones

Queremos compartir la palabra de Dios con usted, siéntase libre de copiar o reproducir estos mensajes con la intención de discutir, estudiar y propagar las enseñanzas presentadas en la Biblia.


< Volver <



Cuando la cena esta servida

CUANDO LA CENA ESTA SERVIDA
Lucas 14:16-24
Como se siente usted cuando ha tomado tiempo y planeado algo para compartir, que ha invitado a sus amigos y hermanos, que se ha preparado, que ha hecho arreglos, que ha puesto su casa linda y resulta que nadie llego, algunos tal vez avisaron, pero algunos otros ni siquiera se tomaron la molestia de hacerlo, simplemente no se presentaron.

Creo que nos llenaramos de tristeza, coraje talvez, indignacin?
O qu tal si alguien hace una fiesta y en especial cuando es de bodas y sobre todo cuando es de alguien muy importante, muchos desebamos estar ah, y cuando NO nos invitaban nos sentamos mal, despreciados, decepcionados
Leemos:
Lucas 14.16-24 Entonces Jess le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convid a muchos. 17 Y a la hora de la cena envi a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo est preparado. 18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. 19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. 21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su seor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: V pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae ac a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. 22 Y dijo el siervo: Seor, se ha hecho como mandaste, y an hay lugar. 23 Dijo el seor al siervo: V por los caminos y por los vallados, y furzalos a entrar, para que se llene mi casa. 24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustar mi cena.
Interesante, al parecer en este relato los invitados eran gente privilegiada que sintiendo ms importante lo suyo propio decidieron no ir cosa que al dueo de la casa lo puso mal.
Leamos como lo vierte Mateo 22.2-10 El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; 3 y envi a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas stos no quisieron venir. 4 Volvi a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aqu, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo est dispuesto; venid a las bodas. 5 Ms ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 6 y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 7 Al orlo el rey, se enoj; y enviando sus ejrcitos, destruy a aquellos homicidas, y quem su ciudad. 8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad estn preparadas; ms los que fueron convidados no eran dignos. 9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos hallis. 10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.
Dos ocasiones recibieron la invitacin, es ms la segunda vez ya les est mandando hasta parte del men.
Esto que acabos de leer como parbola de Jess, no es tan diferente a lo que pasa no solamente entre la humanidad, tambin en el mundo cristiano por mucho tiempo ya.

La mesa ha sido servida para todo aquel que quiera, la invitacin es para todos, pero no todos queremos molestarnos en caminar hacia la fiesta.

Cuando tenemos una invitacin nosotros, tenemos que tomarnos el tiempo no solo de ponernos guapo y bellos para asistir a la reunin, no solamente por sentirnos bien, es una manera de mostrar respeto a la persona que nos ha invitado.
Imagnese que usted tiene un gran acontecimiento a celebrar y la gente llega como si se hubiera ido a la playa, o hubiera estado arreglando su jardn, mal oliente y sudoroso.
Y por supuesto hay que llegar, por coche, en camin o caminando pero eso requiere un esfuerzo, y si definitivamente no queremos hacerlo nos quedaremos en casa y le pondremos algn pretexto XX Para justificarnos, por lo general tenemos disculpas que utilizamos con mucha frecuencia:

Estamos muy ocupados, el trabajo, las cosas, los hijos, el dolor de cabeza crucial, la enfermedad inesperada, etc. Etc. Mateo 22:5 Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;
Y cuando sentamos hablando fe la invitacin de Dios, entonces nuestro pretexto es
Estamos enojados porque a travs de su palabra nos dijo unas cuantas verdades y eso me saca de mi confort, de mi estilo de vida.
Estas cosas son algunas solamente que nos impiden llegar al convivio de Dios.

Nos ofrece lo mejor y nosotros lo avergonzamos, y esto nos convierte en personas no dignas de tanto amor y misericordia. Mateo 22:8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad estn preparadas; ms los que fueron convidados no eran dignos.
Que tremendo que Dios nos pueda considerar INDIGNOS de estar en su casa, por que ponemos cosas antes que l y son muchas las veces que el queda hasta el final.

Cuantas veces cuando nos pasan cosas tenemos una frase que a m en lo particular me moleta un poco, aunque sea oremos, o lo nico que me queda es orar, y lo dejamos como ltimo recurso, cuando debera de ser nuestra carta de presentacin para cuando estamos ante la presencia de Dios.
l nos promete:
Mateo 11.28 Venid a m todos los que estis trabajados y cargados, y yo os har descansar

A veces eso es lo que nos pasa, que nos sentimos cansado, agobiados y preferimos quedarnos a (descansar), cuando deberamos de hacer lo contrario, correr a Dios y pedirle que nos fortalezca que nos llene de energa y gozo.
Pero muchas veces decidimos perdernos el banquete del Seor.

Y tenemos una fiesta todava pendiente, una que es definitiva, Apocalipsis 19.9 Y el ngel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

**Caminar al banquete del Seor no siempre es cosa fcil, nos tocaran malos tiempos, amenaza de tormentas, hoyos en el camino, precipicios tal vez, piedras que esquivar.
No olvide que el camino a Dios no est precisamente pavimentado ni espacioso, o olvide que es estrecho, pero si le digo algo est bien alumbrado y con muchos sealamientos.
Nos dice Jess que l es la luz del mundo Juan 8.12 Otra vez Jess les habl, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andar en tinieblas, sino que tendr la luz de la vida.
Y leamos Salmo 119.105 Lmpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

Fjese bien, que si la mesa est dispuesta para nosotros, y el camino para llegar esta bien alumbrado, para que quedarnos, para que perdernos la gran fiesta del Seor?
No queremos que pase lo que dice Mateo 22. 8-10 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad estn preparadas; ms los que fueron convidados no eran dignos. 9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos hallis. 10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.
Ahora un detalle interesante y sigamos leyendo en Mateo 22. 11-14 Y entr el rey para ver a los convidados, y vio all a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, cmo entraste aqu, sin estar vestido de boda? Ms l enmudeci. 13 Entonces el rey dijo a los que servan: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; all ser el lloro y el crujir de dientes. 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

En la antigedad los dueos de la fiesta no solo invitaban a la gente, ellos les provean del atuendo que tenan que usar. Por eso el invitado no tuvo excusa, y lo nico que hizo fue quedarse callado. V 12 Y le dijo: Amigo, cmo entraste aqu, sin estar vestido de boda? Mas l enmudeci. Muchos prefirieron no ir, este aparentemente hizo algo mas al menos fue, pero la cuestin no es solo estar adentro. La cuestin es estar acorde a la invitacin. Dios aborrece a los tibios.


El vestirse con traje de boda significa que Jesucristo exige un cambio en nosotros, que dejemos nuestra manera vana de vivir, si le estamos ya sirviendo que lo hagamos de manera diligente y no a medias.

Cuando nosotros aceptamos a Cristo como nuestro Seor y Salvador le estamos aceptando la invitacin. Pero no es para que le sigamos a nuestra manera, sino a la manera de EL
La invitacin ya est, la CENA ESTA SERVIDA, y le pregunto
Usted ha asistido y est listo para el siguiente banquete?
Usted ha aceptado ya una invitacin aceptando a Cristo como su seor y Salvador, ahora viene la prxima invitacin, LLEGAR A LAS BODAS DEL CORDERO.

Amen

Rosamara Segura
Pastor
Iglesia Latinoamericana

Bellevue, Wa. Octubre 18 2015



Fecha del servicio:

10/27/2015




< Volver <

^ Ir arriba ^




A continuacion el Mapa del Sitio