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Sermones

Queremos compartir la palabra de Dios con usted, siéntase libre de copiar o reproducir estos mensajes con la intención de discutir, estudiar y propagar las enseñanzas presentadas en la Biblia.


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Enojado con Dios?


Alguna vez usted se ha enojado con Dios?, yo pienso que si, lo hemos llegado a culpar de lo que nos sucede o bien de lo que NO nos sucede, por que las cosas NO son como lo esperbamos por lo mal que la estamos pasando y que sentimos que no lo merecemos, o tan sencillo que tal vez encontramos silencio, MUCHO silencio por respuesta.

****Me gusta mucho una alabanza donde dice cuando Dios guarda silencio es porque est trabajando****

Y puede llegar el caso que nuestro enojo sea tan extremo que hasta tomamos la mala decisin (un mas a nuestra larga lista de malas decisiones) de alejarnos de Dios, quedndonos con un sentimientos encontrados, con resentimiento, echndole la culpa a Dios y a todos menos a nosotros mismos.

De casualidad no se ha escuchado usted decir o bien ha escuchado a alguien Por qu Dios no evito que yo hiciera eso o aquello? Hubiera sido diferente!

Yo creo que s, que lo hemos dicho, lo hemos pensado y que como ya la estamos pasando mal por MI mala decisin!!! Entonces culpamos a Dios por no haber hecho algo, porque resulta que la estamos pasando mal.

Qu fcil es evadir responsabilidades de nuestros actos!!!!!

Debemos de entender que somos dueos y responsables de nuestras decisiones, que Dios nos ha provisto de algo que se llama ALBEDRIO y que por lo tanto la decisin es nuestra, l no nos forzara a hacer algo que nosotros simplemente no queremos hacer y una de esas cosas y la principal es ser OBEDIENTES y SUJETOS a l.

Miren tenemos un Dios tan respetuoso, caballeroso que respetara cualquier decisin que tomemos, sin embargo si no es la ms acertada siempre nos estar mostrando, nos estar haciendo saber cul es la mejor decisin a tomar ensendonos las puertas de salida ms adecuadas, pero la ltima palabra la tenemos nosotros y l lo respeta.

No se olvide tampoco que nuestro Dios y Salvador siempre estarn all a pesar de nuestras malas decisiones, estar esperando tranquilamente a que nos acerquemos a l para consolarnos.

Pero en lugar de acercarnos y reconocer que nos equivocamos y recibir ese consuelo, NO, nos alejamos y nos vamos hasta enojados.

Hoy la gente vive enojada no solamente consigo mismos, con lo que les rodea y lo ms terrible es que estn enojados con Dios absolutamente por todo aquello que les este afectando negativamente.

La historia de Jons nos ilustra perfectamente cuando nos enojamos con Dios. Jons se enoja cuando es enviado a predicar a Nnive y decide salir corriendo no precisamente en obediencia mas sali en sentido contrario, esta ciudad verdaderamente necesitaba el aviso de su necesidad de arrepentimiento para evitar el castigo de Dios, pero Jons est enojado contra estos pobladores por ser gente que no sigue a Dios y l cree que se tienen bien merecido el castigo.

Jons 1:1-3 Vino palabra de Jehov a Jons hijo de Amitai, diciendo: Levntate y ve a Nnive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de m. Y Jons se levant para huir de la presencia de Jehov a Tarsis, y descendi a Jope, y hall una nave que parta para Tarsis; y pagando su pasaje, entr en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehov.

Decide huir y por supuesto las consecuencias no se hacen esperar y conocemos la historia.

Este hombre de Dios siente que ya sali del compromiso alejndose, nos dice el texto huyendo de la presencia de Jehov, as que cmodamente se pone a descansar y se duerme, tal vez esperando que al no recibir los pobladores de Nnive ningn aviso siguieran en su maldad y por lo consiguiente recibiran castigo de parte de Dios.

A continuacin nos relata que su enojo ya no solamente es contra estas gentes, ahora es tambin hacia Dios, pero decide ser obediente esta vez, Jons ha aprendido a la leccin.
Jons 3:1-3 Vino palabra de Jehov por segunda vez a Jons, diciendo: Levntate y ve a Nnive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te dir. Y se levant Jons, y fue a Nnive conforme a la palabra de Jehov. Y era Nnive ciudad grande en extremo, de tres das de camino.

No se trata de cualquier poblado, era una ciudad bastante grande, aproximadamente 120 mil personas segn nos dice la escritura.

Pero Jons fue enojado con Dios a Nnive, no cierre su Biblia de este ltimo captulo de Jons.
Jons 4:3-5 Pero Jons se apesadumbr en extremo, y se enoj. Y or a Jehov y dijo: Ahora, oh Jehov, no es esto lo que yo deca estando an en mi tierra? Por eso me apresur a huir a Tarsis; porque saba yo que t eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora pues, oh Jehov, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida. Y Jehov le dijo: Haces t bien en enojarte tanto?.

Parece que el temperamento de Jons es bastante fuerte y seguimos leyendo:
Jons 4:5 Y sali Jons de la ciudad, y acamp hacia el oriente de la ciudad, y se hizo all una enramada, y se sent debajo de ella a la sombra, hasta ver qu acontecera en la ciudad.

Al parecer esperando que no se hubieran arrepentido. Y adems Dios le hace ms confortable su espera 4:6 Y prepar Jehov Dios una calabacera, la cual creci sobre Jons para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jons se alegr grandemente por la calabacera.

Tremendo que a pesar de nuestras reacciones tan malas para con Dios ante su perfecta voluntad, todava nos este cuidando.
Sin embargo para todo hay un propsito y obtenemos una gran leccin cuando verdaderamente aceptamos que hemos estado equivocados y que nuestro enojo para con Dios es injusto e irreverente por que en cada paso de nuestra vida podemos dar testimonio de su gran poder, cuidado y ayuda en ella.

Seguimos leyendo en los versos 7 y 8 Pero al venir el alba del da siguiente, Dios prepar un gusano, el cual hiri la calabacera, y se sec. Y aconteci que al salir el sol, prepar Dios un recio viento solano, y el sol hiri a Jons en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sera para m la muerte que la vida.

Parece que Dios quera ensearle algo a Jons y utilizo su comodidad.

Y llama mi atencin que por segunda vez Jons prefiere la muerte. (v.4:3,8). Esta verdaderamente enojado con Dios, en extremo.

Jons tiene un celo genuino, verdadero por Dios y por lo mismo es su impotencia ante la maldad de este pueblo irreverente y pecaminoso el que Dios les pueda perdonar.

Jons 4:9-11 Entonces dijo Dios a Jons: Tanto te enojas por la calabacera? Y l respondi: Mucho me enojo, hasta la muerte. Y encontramos la enseanza que Dios da a Jons: Y dijo Jehov: Tuviste t lstima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni t la hiciste crecer; que en espacio de una noche naci, y en espacio de otra noche pereci. Y no tendr yo piedad de Nnive, aquella gran ciudad donde hay ms de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

Su falta de distincin en sus manos esta hablando de forma espiritual, el pueblo haba dejado de tener direccin espiritual, no haba habido palabra para ellos ni entre ellos, no haba lectura ni enseanza.

Tendemos a enojarnos por las cosas que Dios hace cuando a nosotros no nos acomodan, pero que definitivamente tienen un objetivo que no siempre es el nuestro y tristemente nos enojamos con Dios por nuestras propias decisiones equivocadas.

Y le pregunto est usted enojado con Dios? Por qu?

Cada uno de nosotros somos responsables de lo que tenemos ahora, lo que usted le est tocando vivir en este momento es porque as lo decidi, bien por qu decidi hacer la voluntad de Dios y l lo tiene en este lugar con propsito o bien por qu usted no supo obedecer al momento que se le pidi y muy probablemente en alguna parte de su vida la est pasando mal.

El anhelo de Dios es que nosotros hagamos su voluntad, pero con gusto con disposicin, que su palabra sea vida a nuestra vida y que atravs de ella nos gua por el camino adecuado donde no habr tropiezo y por lo consiguiente no habr disgusto y mucho menos con l, y leemos:
Salmo 119:105 Lmpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

Que las cosas no le salieron bien!
Que lo que est haciendo no es precisamente lo que ms le acomoda!

Es tiempo de madurar, y tomar nuestras propias responsabilidades, si hay que enojarse con alguien es con usted mismo, reconociendo que se equivoco, que tal vez le est tocando pagar las consecuencias de su desobediencia, su falta de comunicacin con Dios. Pero NO se enoje con l, y agradezca cada minuto de su vida su gran misericordia, amor y paciencia.


Amen


Rosamara Segura
Pastor

Fecha del servicio:

08/18/2013




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